SOBRE EL “HÉROE” DEL SUEÑO


Autor: Rafael Carvajal | Fecha: 20 noviembre, 2017

Hoy quiero poner mi mirada en el punto 8 del apartado VIII del libro de Texto (UCDM) en su capítulo 27 que tiene el título de La curación del sueño.

Entretanto trato de mirar, escucho la radio, si, todo a la vez, al mismo tiempo, como se hace en este mundo. Así lo he aprendido. Creo y lo sostengo.

Me esfuerzo en este pensamiento de poner mi atención, dividida, en varios lugares, en varias emociones, diversas imágenes ya impresas y guardadas previamente para ser usadas. En su momento.

“El mundo no hace sino demostrar una verdad ancestral: creerás que otros te hacen a ti exactamente lo que tú crees haberles hecho a ellos.”

¿Quién decide lo que es verdad y lo falso en este mundo? Tú me digo. Tú no es un tú físico, es un tú pensamiento. Me paro en forma de prueba en el pensamiento, a observarme si alguna de esas partes de lo que me creo un cuerpo que me envuelve, por si solo, hace algo, como si estuviera dotado de vida propia e independiente del resto de lo que me creo que soy yo. Y miro fuera ¿y que veo?. Sin sorpresas. Me encuentro, una vez más, como cada día, con mi pizarra y mis lápices para dibujar mi verdad. Sin duda.

Y una vez que te hayas engañado a ti mismo culpándolos, no verás la causa de sus actos porque desearás que la culpabilidad recaiga sobre ellos.”

Claro, ciego. Y un ego ciego parece más irreal que un ciego que ve; pero eso es solo otro pensamiento de distracción. La culpa fuera de mí. Fantasía. ¿Que tal si trato de deshacer, de borrar, el origen de mi sentimiento de soledad, totalmente? ¿Para qué negarlo? Deseo mantener a ellos separados de mí, pues siento que de esa forma, les daré su merecido. De mí a mí.

“¡Cuán infantil es la insolente maniobra de querer defender tu inocencia descargando tu culpabilidad fuera de ti mismo, aunque sin deshacerte de ella!”

Si, ciertamente. No mente-cierta. No quiero soltar nada de lo que decido me separa de ti. Y ese ti, es de Dios, aunque de eso no quiero darme cuenta ni por asomo. Aunque todas las voces del mundo, si esto fuera posible, me hablaran, me gritaran al mismo tiempo, al unísono, ¡¡¡ No hay nadie ahí fuera !!! ¡¡¡ Solo existe Dios y Su Único Hijo !!! Definitivamente. ¿Puedo mantener este estirar del pensamiento, queriendo mantener y soltar al mismo tiempo? Doloroso.

“No es fácil percibir tal ironía cuando lo que tus ojos ven a tu alrededor son sus graves consecuencias, mas no su frívola causa.”

¿Qué papel juega aquí el cuerpo, mi cuerpo que me ofrece la seguridad de que tú y yo no somos lo mismo.? No es posible unirme a ti y mi deseo es mantenerme separado, justificándolo en que mi verdad es la absoluta. Previa atención al guía escogido, de lo que quiero no ser consciente. Reconozco.

“Sin causa, sus efectos parecen ciertamente ser tristes y graves.” Toda la culpa es vuestra. Toda.

Mi pensamiento es separado de cualquier otro pensamiento que no sea mío. Ahí me quedo enganchado. en una especie de rincón del castigo decidido por mi mismo, pues esa es la manera de demostrar al mundo mi enfado, que es por su culpa. Siempre. ¿Qué busco en verdad, que creo necesitar?

“Sin embargo, no son más que consecuencias.” Tengo lo que mi propio pensamiento ha creado. Sin demoras. Mi pensamiento no quiere vacíos, zonas donde pudiera observar que nada de esto que veo pudiera ser real. Entro en zona de dudas. Una zona que aparece entre brillos y oscuridades. A ver que pasa.

“Su causa, en cambio, es lo que no es consecuencia de nada, al no ser más que una farsa.” Así como cuando creo despertar cada mañana, de esa forma ocurre continuamente. Sueño, despierto. Sueño, despierto. Pero ese despertar es un despertar que se mantiene en el espacio-tiempo-mundo del sueño. No vale este despertar para recuperar ese algo que no perdí. Entonces … ¿qué sentido tiene querer recuperar lo que ya soy, tengo? Resistencia.

Bendiciones.

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Comentarios Comentarios de este artículo

  1. RafaCunit dice:

    Hola Clara, buenas tardes. Agradecido al sentir que expresas y compartes.

    Si me permites, te ofrezco la “alternativa” de mirar esto juntos, desde el único lugar donde puedes estar, reconociéndote al mismo tiempo quién eres y no quien crees ser. ¿ Adelante !!! ?

    “Definitivamente (no hay nada definitivo en este mundo, pues todo cambia al mismo ritmo que cambia lo externo, lo que creo ver, sin darme cuenta de que soy yo misma -mente que se cree cuerpo- quien trata de cerrar algo definitivamente. Desde este lugar, al que llamamos mundo, nuestro mundo, eso es difícil, por no decir imposible. Definitivamente el infinito e inmutable mundo fue Creado. Dios És el Creador y Yo Soy su Único Hijo. En un Único Pensamiento que elijo creerme como la Verdad),

    “mis pensamientos son creados desde mi perspectiva sobre lo que quiero sentir ¡¡¡” (darse cuenta de los movimientos que la-mente hace para no encontrarse consigo misma, frente a frente, cara a cara, mirándose al espejo a solas, es todo un progreso en la búsqueda, sin éxito, que el ser-humano lleva entre manos. Este mundo no me ofrece nada real. La elección por lo falso para sentir, a mi-mente me llega como dolorosa. Sería como decidir mantener mi pie pisado por un buen rato para sentir dolor, hasta el punto que yo decida dejarlo. Un dolor como a medida.

    El perdón se estableció para ser usado, aún sabiendo, Dios, que era una manera de ayudar a sacar de la oscuridad a su Hijo, quién creyó haber fallado en su relación con el Padre. Ay !!! si observáramos a través de la ventana que da al Cielo, qué está haciendo Dios, entretanto no regresa su Hijo. Nada !!!

    “y en ellos me fundo al unísono son el mundo de ilusión ¡¡¡ Los creo, los vivo y genero esa vibración con los demás ¡¡¡” (En una máquina de tren de esas de carbón se oiría la voz del maquinista pidiendo más maderaaaaaa. Y eso parece que es lo que la mente del ser-humano, despistado, está pidiendo a gritos al mundo. Mas maderaaaa, no vaya a ser que mi máquina, la del pensar, se pare y entre en crisis existencial. Por favor….que no pare la máquinaaaaaaaa.

    Dios no creó un Hijo que crea, viva y genere vibraciones que le muestran un mundo ilusorio. ¿De dónde has sacado esa historia, Corazón? ¿No te la habrás inventado? Ciertamente, en cada vuelta subidos en el tiovivo de la vida, parece que tenemos la capacidad de crear una historia real; pero en cada repetición podemos elegir de nuevo quién es el que piensa y quién nos acompaña en la decisión que creemos que vamos a tomar. Entre dos alternativas, una cierta y otra falsa. Miedo o Amor. Guerra o Paz. Tú eliges, eso es lo único que puedes hacer aquí, y en verdad es falso.

    Un abrazo, Corazón.

    Seguimos !!!

  2. Clara dice:

    Definitivamente, mis pensamientos son creados desde mi perspectiva sobre lo que quiero sentir¡¡¡ y en ellos me fundo al unisolo son el mundo de ilusión¡¡¡ Los creo, los vivo y genero esa vibración con los demás¡¡¡

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