Centro tranquilo 2ª parte, entrevista a Kenneth Wapnick


Autor: Susan Dugan | Fecha: 4 marzo, 2017

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on PinterestPrint this pageEmail this to someone

 «Centro tranquilo 2ª parte»

El Centro tranquilo 2ª parte, es un extracto de una entrevista hecha por Susan Dugan a Ken Wapnick durante una visita a la Fundación para Un Curso de Milagros en Temécula (California) en julio de 2010. Esta es la continuación ver (1ª parte) La entrevista completa consta de 3 partes.


Centro tranquilo 2ª parte

He leído que en los días iniciales del Curso, Helen, Bill y tú, así como otros, pedíais guías específicas de Jesús o del Espíritu Santo en cuanto a, por ejemplo, cómo llevar el Curso al mundo. ¿Cómo ha cambiado, a través del tiempo, tu experiencia de pedir ayuda a Jesús o al Espíritu Santo?

Bueno, para ser honesto, Helen y Bill estaban muy acostumbrados a pedir ayuda muy concreta: hasta para en qué esquina de la calle se debían parar para tomar un taxi, lo cual no es tarea fácil en la ciudad de Nueva York. Y ellos eran pero que muy buenos en eso de tomar taxis en hora punta y donde más tráfico había; podía inclusive estar lloviendo. Pero yo nunca me sentí cómodo con eso. Yo podía hacerlo y lo hacía, pero nunca me pareció muy “apropiado”. Y como tú me has escuchado decir, el panfleto el Canto de la Oración surgió debido a esto. Entonces pienso que lo que ha evolucionado no es tanto mi entendimiento, sino más bien la forma en que hablo acerca de ello. Nunca fue algo que yo hubiese hecho antes de conocer a Helen y Bill, y solo pareció ser una manera de circunscribir esa presencia interna.

De ese mensaje cito frecuentemente a Jesús cuando le dijo a Helen que estaba tratando de hacer su amor más manejable. Era una manera de manejarlo a él. Yo le solía decir muchas veces que, en vez de preocuparse acerca de qué voz es la que se está escuchando y qué es lo que debe decirte la voz, por qué no preguntar mejor qué debes hacer para despejar los obstáculos, para así poder escuchar mejor. Entonces, no es que pedir por cosas concretas no sea válido o que no te pueda ayudar, pero a largo plazo no es a donde quieres llegar. Esto solamente te va a ayudar a vivir mejor en el mundo.

¿Tuviste alguna confusión de niveles en las etapas tempranas o tenía ya todo sentido desde el principio?

Yo creo que todo me cuadró desde el principio. Recuerdo que una vez Helen le preguntó a Jesús por qué yo no tenía problemas con esto y su respuesta fue porque no había tiempo para ello. Y de hecho, no lo había. Yo no podría haber hecho o hacer todo lo que hago. Nunca fue un problema.

¿Cómo cambió tu vida, tus relaciones, la práctica única del perdón del Curso?

Honestamente, no pienso que lo haya hecho. Nunca fui una persona propensa al enfado. No pienso que algo cambiara realmente. Lo que el Curso me proporcionó fue un contexto específico para lo que yo ya estaba experimentando, pero en realidad nunca fue un problema para mí. No es que no cometiera errores, pero no guardaba rencor y no estaba enojado, aun cuando era niño. Entonces tenía algunas disputas con mis padres en las que me alteraba, tú sabes, la típica adolescencia. Pero nunca llegaba más allá. Nunca me aferré a los desacuerdos, no tenían importancia.

¿Experimentaste algún deshacimiento? ¿Sientes que viniste al mundo con la mente sanada?

Tuve preguntas, tuve problemas. Miro hacia atrás en mi vida y veo cierta diferencia. Pero para el tiempo en que vi y leí el Curso por primera vez, era como si lo estuviera leyendo desde adentro. Y aunque ciertamente yo no habría dicho las cosas en la manera en que el Curso las dice, cuando lo leí entendía que eran ciertas.

No tengo un sentido de evolución (con UCDM). Para mí,  el proceso ocurrió más temprano. Mi gran maestro espiritual fue Beethoven. Comencé a escuchar su música en la escuela secundaria y ese fue mi maestro. Sentía algo en su música y dentro de un período de tiempo yo estaba creciendo en esta. Lo tenía muy claro desde la escuela en secundaria, en la universidad, en la escuela de postgrado y más allá. Para mí, lo más importante, más que nada en mi vida—mi educación, mi trabajo, mi primer matrimonio— era acercarme cada vez más y más a lo que era el corazón auténtico de su música. Estaba muy claro, fue un proceso de escuchar su música una y otra vez y seguir su camino.

El ego se fue justo al final de su vida: no podrías saberlo por su vida pero puedes escucharlo especialmente en los últimos cuartetos. Entonces, en ese punto, vi mi vida completa como un proceso de crecer en la música hasta que me sentí uno con esta. Cuando la escuché por primera vez en secundaria, yo sabía que todavía no estaba ahí, así que ese fue el viaje. Entonces, esa parte del viaje fue completada para cuando vi el Curso por primera vez. Después de esto fue algo parecido a cristalizar todo lo que yo ya sabía que era cierto.

¿Qué se siente al estar básicamente en paz todo el tiempo?

Es realmente agradable.

¿Es difícil relacionarse con los problemas de las otras personas?

No, en absoluto. El primer trabajo profesional que hice, y con el que más disfruté, fue trabajar con niños perturbados en el sistema escolar. Realmente disfruté trabajando con pacientes psicóticos. Podía entrar en su sistema de pensamiento. Era como entrar en sus aguas pero manteniendo un pie en tierra firme. Siempre me podía relacionar con ellos. Podía escuchar, podía entender, y podía ayudarlos a atravesar sus dificultades.

De hecho, te hace mucho más empático y compasivo porque no hay necesidades que se estén imponiendo. Y otra cosa importante: yo estoy muy, muy ocupado, y eso te ayuda a ser eficiente en el tiempo puesto que no hay nada interfiriendo. No hay conflicto. Si hay una pila de papeles en mi escritorio, si hay llamadas que hacer, simplemente las hago sin más. Con frecuencia todo pasa de una vez. La vida se hace más fácil. Completas muchas más cosas. Te permite ser más compasivo porque realmente puedes escuchar el dolor de la gente, tocarlo y tratas de ayudar sin nada que esté interfiriendo.

Todavía soy bastante nueva en el Curso y mucho más en la enseñanza. Yo me siento muy contenta y presente cuando escribo, enseño o simplemente dedicándole tiempo al material. Entonces algo parece salir de la nada y me siento que no soy amada ni puedo amar. Mi autoestima se desploma y me convierto en un desastre. ¿Me puedes hablar de lo que está sucediendo cuando el ego contraataca?

Creo que es un ejemplo de una experiencia muy común que casi todo el mundo tiene, independientemente de su camino espiritual, y es que cuanto más firme y seria te vuelvas en cuanto a dejar ir al ego, la parte de ti que se identifica con él más se aterroriza. Jesús dice que, cuando tú tomas su mano en el viaje, el ego toma represalias. También dice en el mismo pasaje que Él está más allá del ego así que, cuando tú tomas su mano, vas a ir más allá del ego. Una parte de ti todavía cree que tú eres Susan y todas las cosas que hacen a Susan, y aunque no todas son placenteras, son confortables. Así que se torna aterrador y ahí es cuando el amor se vuelve odio y la paz se vuelve miedo y comienzas a atacarte a ti misma o a otros.

Es muy importante entender esto, y mientras trabajes con este material debes tener un respeto saludable para con el ego, lo que significa un respeto saludable por tu propia identificación con el ego. Porque si no vas a ser atacada por sorpresa por tu lado ciego. Aquí estoy yo enseñando y escribiendo y sintiéndome tan gentil y amoroso y boom, recibo un golpe en la nuca. Entonces ya no debería ser una sorpresa después de cierto tiempo. Cuando sucede sólo dices “oh, eso es lo que sucedió”, eso es lo que hacen los egos.

Tú sabes, es solo un libro. Los libros son inofensivos, no es nada. Es cuando te lo tomas en serio cuando empiezas a tener un problema. No quieres descartar a tu ego a la ligera. Quieres respetarlo pero no quieres darle un poder que no tiene.

(Continuará con el artículo Centro tranquilo 3ªparte)

Palabras clave: , , , , , ,

Comentarios Comentarios de este artículo

Deja un comentario

Nota: Los comentarios tendrán que ser aprobados antes de que se visualicen