Centro tranquilo 3ª parte, entrevista a Kenneth Wapnick


Autor: Susan Dugan | Fecha: 10 marzo, 2017

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«Centro tranquilo 3ª parte»

El Centro tranquilo 3ª parte, es un extracto de una entrevista hecha por Susan Dugan a Ken Wapnick durante una visita a la Fundación para Un Curso de Milagros en Temécula (California) en julio de 2010. Con este articulo se completa la entrevista.

Ver las anteriores (1ª parte) y  (2ª parte).


Centro tranquilo 3ª parte final

Algunos maestros de Un curso de milagros se presentan a sí mismos como despiertos. ¿Existe un peligro inherente en esto?

Considero que básicamente las personas que están realmente despiertas no hablan acerca de ello. Me produce cierta sospecha la gente que dice que está despierta. Quiero decir, ¿por qué habrías de hacer esa afirmación? Deja que tu vida hable por ti. Yo no creo que Jesús dijera que él estaba iluminado. Eso no significa que quien diga que está iluminado no lo esté, pero como regla general, yo creo que, si lo estuvieras, no tenderías a hablar de ello.

Podemos perder de vista el proceso si nos enfocamos en ser despertados. Cuando la gente hace esa afirmación tiende a inducir especialismo y engendra separación. Realmente solo haces lo que haces y detrás de lo que hagas está esa conciencia que dice que todos somos lo mismo. Lo que debes hacer es enfocarte en el proceso, de otro modo te estarías saltando pasos.

¿Qué podrías decirles a los estudiantes o maestros que creen que se puede experimentar la paz mental —y de alguna manera regresar directamente a la Unicidad Dios—, sin practicar el perdón con las relaciones?

Cuando tú lees el Curso es obvio que es un proceso de trabajo duro y tú tienes que practicar  y practicar. Yo sospecharía de gente que afirme que está iluminada y gente que afirme que puede ir directamente a su mente recta. Diría que el 99,999 % del tiempo están en negación. No es que no pueda funcionar de vez en cuando, pero no puedes hacer eso a menos que estés libre del ego y si estás libre del ego, entonces no necesitas del perdón. El Curso deja claro que esto es una práctica y un proceso. Estamos en el mundo del tiempo. Sospecho de la gente que dice que no tienes que bregar con el ego, porque si dices eso ya lo has hecho real al decir que no vas a bregar con él.

Las personas en los talleres con frecuencia te preguntan acerca de sus relaciones y problemas personales. El Curso parece indicarnos que debemos llevar estas preguntas al amoroso maestro interno. ¿Existe algún peligro en que los estudiantes se vuelvan dependientes, en la forma externa, de ti?

Obviamente es un peligro. Pienso que lo que lo hace que esté bien es que yo no lo fomento y no me identifico con ello, pero considero que cierta cantidad ayuda en las etapas iniciales, como si fuera un niño que tiene que comenzar dependiendo de sus padres. Un niño no va a crecer y aprender si no puede depender de los padres. En algún momento los padres dejan ir a los niños, los sueltan, y sí que existe un problema real si los padres no lo hacen. De hecho, soy muy consciente de este comportamiento después de haber ejercido como terapeuta a lo largo de muchos años.

La gente fácilmente va a proyectar tanto lo bueno como lo malo en mí, pero yo no fomentaría la dependencia de nadie. Ciertamente preguntaría a algunas personas si puedo ser de ayuda para ellas. ¿Por qué no me preguntas? Hay una línea en el Curso que dice que el objetivo de cualquier maestro es hacerse a sí mismo dispensable. Tú no quieres que la gente dependa de ti una vez que están por su propia cuenta. Es un peligro, pero no pienso que sea un problema.

¿Tienes que establecer límites con tus estudiantes? Si es así, ¿cuándo y cómo?

No hay nada bueno o malo. Hay momentos cuando tú realmente tienes que establecer límites muy estrictos y tiempos en los que hay que darle a la gente más soltura. Con algunas personas establecer un límite no sería de ayuda. A otras personas sí las detengo. Es algo que tienes que sentir cuándo sería amoroso y cuándo no. Ser firme a veces es la cosa más amorosa que puedes hacer; otras veces no lo es. Es lo mismo que con los niños. A veces pasas por alto algo que el niño hace; otras veces se necesita ser muy claro. Es difícil saber sin sentirlo desde adentro. Pero si comienzas a sentirte acosado entonces tienes que poner límites porque de lo contrario, estás tratando con un sentido de sacrificio y eso no ayuda. Si no puedes dar libremente, entonces no lo hagas.

Entonces, en general, tu consejo a aquellos que están comenzando a enseñar es estar todo lo posible con esa presencia amable y amorosa y tratar de sacar al ego del medio para poder escuchar lo que más ayude a la gente.

Sí, hay un problema también con el exceso de humildad. Si tú tienes la habilidad de ayudar a la gente y no la llevas a cabo, entonces no es de ayuda. Si tú tienes alguna información o experiencia o existe algo en ti como persona que podría ser de ayuda, retenerlo y decir, “bueno, realmente soy como tú eres”, aunque sea verdad en el nivel de contenido, no es verdad en el nivel de la forma. Así que retener una habilidad que pueda ayudar a la gente sería tonto y cruel.

La idea es que no te identifiques con esto, como hemos estado hablando antes. Esa es la clave. Tú no te identificas con lo que haces o con lo que la gente diga de ti, tú te identificas con el amor que sientes en ese centro de tranquilidad. Ahí es donde siempre quieres estar y dejar que los rayos se encaminen desde ahí.

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