Esencias florales de Findhorn


Para los lectores interesados, hay capítulos sobre el cuerpo etérico y los chakras, una introducción a los reinos de los espíritus naturales, y algunas notas sobre la legendaria Comunidad de Findhorn, lugar de nacimiento de estas esencias.

Las esencias florales son un método simple, inofensivo y natural de establecer el equilibrio y la armonía en nuestro interior. Forman parte de la antigua sabiduría de las culturas del pasado, documentada originalmente en nuestra era por Paracelso, un médico suizo del siglo XVI. En 1930 fueron redescubiertas por el médico inglés Edward Bach, y gracias a él actualmente se conocen y se usan en todo el mundo.
Continuando con esta tradición, Marion Leigh comenzó a preparar esencias florales en 1992, y actualmente es la principal productora de Escocia.

Este libro es la culminación de dos décadas dedicadas a la investigaciones de las 48 esencias florales, de gemas y esencias elementales. Incluye un índice completo con más de doscientos síntomas, así como las esencias recomendadas para tratarlos.
Esta edición, bellamente ilustrada con fotografías en color y dibujos botánicos, te enseña a:

•Preparar y usar las esencias florales y los remedios vibracionales.
•Equilibrar las emociones y tratar el estrés.
•Transformar las creencias que nos limitan.
•Aplicar las combinaciones de esencias a los problemas de la vida cotidiana.

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Libro impreso


Esencias florales de Findhorn

Manual

  • Libro disponible

Autor:

ISBN: 978-84-940210-4-6

Páginas: 196

Publicado por: El grano de mostaza S.L.

Peso: 468 gr.

Alto: 230 mm.

Ancho: 170 mm.

Idioma: ES

Formato: Tapa blanda

Formato (USA): Paperback

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Extracto de Esencias florales de Findhorn


Introducción

Empecé a fabricar esencias florales en Findhorn en 1992. Inicialmente, no tenía la intención de comenzar una línea de esencias. Acababa de regresar de Australia, donde había trabajado con Ian White y las esencias florales australianas, y tenía claro que continuaría ocupándome de estas esencias en Europa. Las esencias florales de Findhorn crecieron orgánicamente a partir de una necesidad personal de remedios que me ayudaran a realizar el reajuste de trasladar a mi familia al otro lado del mundo, y a superar el increíble trastorno que esto produjo. El sentido común me llevó a fabricar esencias de las flores de mi entorno inmediato. La cosa no encajó del todo hasta que asistí al taller que hizo Dorothy McLean hacia el final del primer año. Dorothy me dijo que ella siempre había sabido que en Findhorn se harían esencias florales, pero que esto era algo que no dependía de ella. —¿Por qué no lo haces tú? —me preguntó.

En aquel tiempo, había una docena de esencias, y la décimotercera las siguió en 1993. La fabricación de la Campanilla de invierno (que ayuda a realizar el duelo) coincidió con la muerte de Peter Caddy. Esto solo es un ejemplo de que muchas de las esencias florales se desarrollaron espontáneamente: el momento de su creación respondió a una necesidad, y el proceso fue guiado por la intuición.

A lo largo de los veinte años siguientes, el número de flores se amplió hasta las cuarenta y ocho, junto con varias esencias elementales y ambientales, y siete esencias de gemas.

Este manual sigue los pasos de mi primer libro, publicado en 1997 y agotado desde hace mucho tiempo. Esta edición es una guía completa de todas las esencias, con instrucciones para su uso. El directorio incluido en la parte posterior es una lista de los estados emocionales para los que cada planta está indicada, y ofrece al usuario de las esencias florales una lista de remedios que pueden ser útiles, así como otras palabras clave con indicaciones relacionadas.

Las esencias se crean de acuerdo con tres tipos de fuerzas: cósmicas, naturales y humanas. Ponemos riendas a las fuerzas cósmicas usando las energías disponibles en un momento dado: las influencias zodiacales, las lunas llenas y nuevas, el momento del día (movimiento de energías etéricas en la construcción y la liberación) y las fuerzas naturales relacionadas con los «puntos de poder» o chakras del paisaje. El elemento humano es el corazón sintonizado con todo lo anterior, cocreando con las energías y la inteligencia de la naturaleza. MARION LEIGH