Medicina china y Flores de Bach


Libro muy esperado en el que el autor aborda por primera vez en toda la bibliografía floral el nexo entre la terapia floral y la medicina tradicional china. Gran conocedor de ambas disciplinas, las funde minuciosamente. La introducción resulta esclarecedora y la profundización en cada órgano desde la perspectiva de la medicina china es brillante.

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Libro impreso


Medicina china y Flores de Bach

Un puente en construcción

  • Libro disponible

Autor:

ISBN: 978-84-938091-6-4

Páginas: 272

Publicado por: El grano de mostaza S.L.

Peso: 340 gr.

Alto: 230 mm.

Ancho: 150 mm.

Grueso: 12 mm.

Idioma: ES

Formato: Tapa blanda

Formato (USA): Paperback

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Medicina china y Flores de Bach

Un puente en construcción

  • Novedad
  • Disponible

Disponible: Si

ISBN: 978-84-941873-2-2

Formato: Ebook

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Extracto de Medicina china y Flores de Bach


Capítulo uno
YIN YANG

Ya no suenan tan extrañas estas dos palabras. En el mundo occidental se han difundido asombrosamente, llegando incluso a utilizarse como marca de productos diversos.

Junto con el símbolo moderno del Tai Chi, el Yin y el Yang, han recorrido Occidente y es probable que ya sean más las personas que han oído hablar de ellos que las que no.

Esta difusión, que podríamos llamar masiva es bastante nueva. En la antigüedad los conocimientos que permitían el acceso a la sabiduría y a las ciencias tradicionales eran transmitidos a pocas personas o grupos y de un modo bastante restringido.

La difusión a gran escala de los conocimientos necesariamente simplifica el contenido, por eso mismo dediquémonos a conocer más de cerca esta apasionante visión del Universo.

Los sabios de la antigüedad como Laozi y Zhuang Zhu, nos hablaban del Origen insondable del Universo, el Tao. Nos revelaron que se trata de una unidad que presenta dos aspectos.

Uno trascendente, no manifestado, el no ser, origen de todas las cosas a las cuales sostiene y nutre. Se dice que existía antes de que nazcan el Cielo y la Tierra. Se trata del vacío primordial, que puede encontrarse en los textos mencionado como WU JI, a partir del cual se genera el mundo de las formas. Este es un estado de indiferenciación, en el cual la Energía original universal es plena y completa, no pueden ser diferenciadas unas cosas de las otras, no han surgido como algo individual separado de la unidad.

El otro aspecto es el inmanente, el manifestado, el de la multiplicidad de cosas. Se dice de él que surge después del nacimiento del Cielo y la Tierra.

Los dos aspectos que comentamos, si bien los explicamos por separado, recordemos que forman parte de una unidad. El Tao trasciende esta dualidad explicativa.

En el proceso de la manifestación, la Energía toma dos aspectos diferenciados, el Yin y el Yang. El Yang es el polo activo y el Yin es el estático. A partir de la interacción de estos dos polos se producen las formas.

Los sabios antiguos describían la naturaleza de las cosas y los cambios del Cielo y la Tierra valiéndose de Yin Yang.

Esta concepción del Universo es la base y la raíz de todas las ciencias chinas tradicionales desde el arte hasta la ingeniería.

Como en las otras áreas del conocimiento en aquel país, Yin y Yang se constituyen en un pilar fundamental de la disciplina médica, tanto en el terreno de la teoría como de la práctica.

Yin y Yang estuvieron ligados al Sol, a la Luna y a sus características. De forma natural, el significado se fue extendiendo hasta aplicarse al lado oscuro y al lado soleado de una colina. De modo literal se podrían traducir como sombra y luz, respectivamente, o más bien como luz y no luz.

En la escritura china, el carácter que corresponde a Yin hace referencia al costado de la montaña o cerro al que no le da la luz y el que corresponde a Yang al lado iluminado.

Con lo que nos revelan los caracteres ya podemos ir dándonos cuenta de qué podría atribuirse al Yin y qué al Yang. Evoquemos cómo se ve y se siente un sitio a la sombra, en una colina. Hay más oscuridad, más fresco, todo es menos brillante, los ojos descansan un poco, menos heridos por la luminosidad.

En cambio, en el lado en el que la luz es plena, todo está a la vista, podemos ver detalles que son difíciles de percibir en la sombra. Se siente más Calor, todo tiende a estar más activo.

Siguiendo con los caracteres, tanto para Yin como para Yang una parte del mismo significa «cerro, montaña, colina». El relacionado con Yang nos muestra, además, al Sol enviando sus rayos luminosos desde el horizonte. Lo que denota actividad, Movimiento, Calor, proyección.

En tanto que en Yin, además de la parte que representa a la colina, vemos los caracteres: «ahora y nubes». Esas dos palabras refieren a un momento en el que hay menos luz, una nube se interpone entre el Sol y la Tierra. La nube además lleva agua, Humedad. La carga que lleva la nube es más pesada que la pura luz de los rayos del Sol.

En los párrafos anteriores comentamos algunos atributos relacionados con lo que los caracteres de Yin y Yang nos insinúan, con lo que las nociones de lado soleado y lado en la sombra nos ayudan a deducir. Así, lo relacionado con el Calor, la luz, el día, la actividad, lo liviano, son manifestaciones del aspecto Yang.

El frío, la quietud, la oscuridad, la noche, lo pesado, son expresión del aspecto Yin.

De esta manera, vamos comenzando a tener parámetros para clasificar los fenómenos y los objetos según este criterio de Yin Yang, tal como se aprecia en los clásicos de la cultura china y, por supuesto, en los textos más importantes de la Medicina China.

Nada escapa a la clasificación en Yin y Yang. En el mundo de lo manifestado encontramos en cada objeto o fenómeno, el aspecto «soleado» o «nublado», los dos lados opuestos cuyos representantes emblemáticos son el Yin y el Yang.

Estos aspectos opuestos están en conflicto, pero son interdependientes.

Yin Yang nos invitan a percatarnos de la unidad de los opuestos, lo que ciertamente modifica el punto de vista habitual en Occidente, donde los opuestos parecieran no tener ninguna relación entre ellos, como si fueran dos cosas separadas.

De la unidad surge la dualidad. Podemos, entonces, ver a la dualidad como aquello que nos recuerda a la unidad y nos lleva hacia ella. Se nos hace menos arduo comprender que los opuestos no están desconectados, que se influyen entre sí y que juntos generan el desarrollo de los acontecimientos, se completan y se explican mutuamente. Desde la antigüedad, Yin y Yang fueron utilizados para comprender y explicar cambios en la naturaleza. La continua transformación y cambio es, como se ha dicho tantas veces, lo único permanente. Si pensamos en términos de absoluto y relativo, el Movimiento, el crecimiento y la declinación son absolutos; ocurren permanentemente. La inmovilidad y el balance son relativos.
El Canon de Medicina Interna de Huang Ti dice: «Yin Yang es una ley universal, la clave para analizar y sintetizar las numerosas cosas objetivas, la fuente de todos los cambios y el fundamento interno del nacimiento, la evolución y la extinción. Pese a que existen en el mundo inagotables secretos, nacen sin excepción del Yin y del Yang. Por eso, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades deben partir del problema esencial del Yin y del Yang».