Fragmento de Padres e hijos del Dr. Kenneth Wapnick


Autor: Félix Lascas | Fecha: 30 mayo, 2014

Los dos libros titulados Padres e Hijos, que el editor Miguel Iribarren en su contraportada los califica de obra maestra de la psicología contemporánea, no dejan de asombrarme por su profundidad y lucidez, los he leído en inglés y castellano varias veces, pues estaba encargado de su traducción juntamente con Miguel. Durante este proceso he hablado de su significado con el propio autor y con la supervisora Emy Labelle que frecuentemente consultaba con Ken cualquier pequeño detalle. Ken Wapnick me dijo que no tratara de hacer una traducción bella o adornada, mas bien la obra debería conservar la frescura y la simplicidad  de sus orígenes y estos fueron diversos talleres y clases que empezaron en el 2005, los libros pues son una recopilación de charlas impartidas por el hombre más espiritualmente avanzado que he conocido, según el Dr. Jon Mundy, y este ha conocido a varios, entre otros a: Osho, Swami Muktananda, la madre Teresa de Calcuta, John Lennon, Helen Schucman etc. Comparto plenamente la opinión de Jon Mundy sobre Ken.
Pues bien retomando el tema, la cuestión es que hay partes de esta obra que siguen siendo arduas de comprender a pesar de la simplicidad del lenguaje empleado. Concluyo pues, que este hecho se debe a que no las queremos entender, reflejo sin duda bastante comprensible, si tenemos en cuenta como operan los obstáculos a la paz que el Curso describe en el Capítulo 19 (T-19.IV).

Los estudiantes del Curso, a veces nos quejamos, sobre todo en los primeros años, de que éste es difícil de entender. Luego cuando pasa el tiempo y con el estudio nos jactamos de que ya lo entendemos y de que somos “maestros del Curso”. Ken al igual que Jesús nos motiva a desvelar los deseos inconscientes, contemplarlos con la luz del Espiritu Santo y elegir de nuevo, con esta práctica constante alcanzamos el recuerdo de la Paz y verdaderamente entendemos, pues hemos podido ver nuestra decisión de no querer entender, ahora tomamos conciencia de la demencia, afianzando nuestra voluntad de abandonarla y recobrando nuestra herencia natural, el Cristo.

Sin mas preambulos os dejo con las palabras de Ken, no obstante, si os sientan mál ya sabeís a “quien” le sientan mal, quien es el que no quiere entender y “Quien” sí entiende. Es necesario ver, sentir, descartar la borrasca, traspasarla y contemplar la Luz.

Félix Lascas

Palabras clave: , , , , ,

Comentarios Comentarios de este artículo

Deja un comentario

Nota: Los comentarios tendrán que ser aprobados antes de que se visualicen